
«Nadie puede volver atrás y comenzar de nuevo, pero cualquiera puede empezar hoy y crear un nuevo final.»
Atribuida a María Robinson
Trauma y estrés postraumático.
Acompañamiento a personas que han vivido experiencias dolorosas, amenazantes o difíciles de integrar, y que sienten que aquello sigue influyendo en su presente.
Apego y vínculos.
Trabajo terapéutico cuando hay dificultades en la forma en que nos relacionamos con nosotras/os mismas/os y con los demás, especialmente cuando aparecen miedo al abandono, al rechazo, dependencia, evitación, dificultad para confiar o patrones relacionales repetitivos que generan malestar.
Regulación emocional.
Acompañamiento cuando las emociones se viven con mucha intensidad y cuesta calmarlas o aparecen bloqueos, desconexión o sensación de desbordamiento o impulsividad.
Aunque el trabajo pueda ser profundo, el objetivo no es revivir el dolor, sino acercarnos a él de una forma segura y acompañada, para integrarlo de otra manera. Se trata de que esas experiencias pierdan fuerza, dejen de ocupar el mismo lugar en tu vida y nuevas experiencias puedan tener lugar.
Disociación.
Trabajo cuidadoso y progresivo con experiencias de desconexión, sensación de irrealidad, vacío, bloqueo o dificultad para sentirse presente.
Duelo y pérdidas.
Acompañamiento en procesos de pérdida, duelos complejos o momentos en los que la vida cambia profundamente y necesitamos encontrar nuevas formas de sostenernos.
Ansiedad, depresión y autoestima.
Trabajo terapéutico para comprender el malestar, aliviar los síntomas y construir una relación más amable y segura contigo misma/o.
