
Eventos únicos
Son acontecimientos de gran impacto emocional que ponen en riesgo la sensación de seguridad o integridad de la persona. Por ejemplo, un accidente grave, una agresión, una catástrofe, la pérdida inesperada de un ser querido o cualquier otra experiencia vivida como altamente amenazante.
Aunque hayan ocurrido hace tiempo, en ocasiones estos recuerdos continúan activándose en el presente y pueden manifestarse a través de ansiedad, miedo, hipervigilancia, bloqueo emocional o dificultades en las relaciones.
Experiencias repetidas en el tiempo
Son experiencias que, vistas desde fuera, pueden parecer menos impactantes, pero que, al repetirse en el tiempo o producirse en momentos importantes del desarrollo, terminan afectando a la forma en que nos relacionamos con nosotros mismos, con los demás y con el mundo.
También incluyen necesidades emocionales que no fueron cubiertas, como crecer sin el afecto, la protección, el reconocimiento o la seguridad que necesitamos en la infancia. Estas experiencias pueden dejar una huella profunda que muchas veces observamos en forma de síntomas.
La psicoterapia integradora, junto con el abordaje EMDR, permite trabajar estas experiencias para que puedan procesarse e integrarse de una forma más adaptativa, reduciendo el malestar y favoreciendo cambios que se mantengan en el tiempo.
