Para personas adultas

Terapia Psicológica Individual

A veces nos planteamos acudir a terapia después de haber intentado sostener en soledad durante mucho tiempo aquello que nos duele, nos preocupa o nos desborda. Puede que hayamos intentado entender lo que nos ocurre y seguir adelante con los recursos que teníamos o encontrar soluciones por nuestra cuenta. Pero a veces llega un momento en el que sentimos que esas estrategias ya no son suficientes.

Ese malestar puede aparecer en forma de síntomas como ansiedad, tristeza, bloqueo o en problemas en nuestras relaciones. Otras veces no sabemos ponerle un nombre a lo que nos pasa y puede que nos sintamos un poco perdidos/as.

 La terapia puede ser un lugar donde empezar a mirar todo eso acompañada/o. Un espacio en el que explorar qué está ocurriendo dentro de ti y en tu vida y encontrar nuevas formas de abordarlo que tengan sentido y sean valiosas para ti.

A lo largo del tratamiento psicológico, iremos favoreciendo una mayor conexión contigo misma/o: con tus sensaciones, emociones, pensamientos y necesidades más profundas. Muchas veces, cuando empezamos a comprendernos mejor, también mejora la forma en que nos relacionamos con nuestro entorno, con nuestros vínculos y con nuestra propia historia.

Mi compromiso es ofrecerte un espacio cercano, cuidado y respetuoso, donde puedas sentirte sostenida/o y escuchada/o. Iremos recorriendo aquello que te ha traído a consulta respetando tu ritmo, para que poco a poco nuevas experiencias más plenas para ti puedan tener lugar.

«Nadie puede volver atrás y comenzar de nuevo, pero cualquiera puede empezar hoy y crear un nuevo final.»

Atribuida a María Robinson

Áreas de acompañamiento 

Trauma y estrés postraumático.

Acompañamiento a personas que han vivido experiencias dolorosas, amenazantes o difíciles de integrar, y que sienten que aquello sigue influyendo en su presente.

Apego y vínculos.

Trabajo terapéutico cuando hay dificultades en la forma en que nos relacionamos con nosotras/os mismas/os y con los demás, especialmente cuando aparecen miedo al abandono, al rechazo, dependencia, evitación, dificultad para confiar o patrones relacionales repetitivos que generan malestar.

Regulación emocional.

Acompañamiento cuando las emociones se viven con mucha intensidad y cuesta calmarlas o aparecen bloqueos, desconexión o sensación de desbordamiento o impulsividad.
Aunque el trabajo pueda ser profundo, el objetivo no es revivir el dolor, sino acercarnos a él de una forma segura y acompañada, para integrarlo de otra manera. Se trata de que esas experiencias pierdan fuerza, dejen de ocupar el mismo lugar en tu vida y nuevas experiencias puedan tener lugar.

Disociación.

Trabajo cuidadoso y progresivo con experiencias de desconexión, sensación de irrealidad, vacío, bloqueo o dificultad para sentirse presente.

Duelo y pérdidas.

Acompañamiento en procesos de pérdida, duelos complejos o momentos en los que la vida cambia profundamente y necesitamos encontrar nuevas formas de sostenernos.

Ansiedad, depresión y autoestima.

Trabajo terapéutico para comprender el malestar, aliviar los síntomas y construir una relación más amable y segura contigo misma/o.

Da el primer paso hacia el cambio

Contáctanos hoy para comenzar tu camino hacia un bienestar emocional duradero y una vida más satisfactoria.

Preguntas frecuentes

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